Septiembre 18, 2020
El presidente de Serbia Aleksandar Vucic y el primer ministro de Kosovo Avdullah Hoti junto con Donald Trump en la Casa Blanca Foto: REUTERS/Leah Millis
El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció hoy en Washington que Serbia y Kosovo acordaron, por un lado, normalizar sus relaciones económicas, y por otra parte, abrir sendas embajadas en Jerusalén, lo que supone el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Israel y Kosovo.
"Serbia y Kosovo se han comprometido a la normalización económica", dijo Trump.
El paso dado hoy no supone sin embargo que Serbia reconozca la soberanía de su antigua provincia (Kosovo), razón por la cual los acuerdos fueron firmados, en la Casa Blanca, de forma bilateral: entre Serbia y Estados Unidos por el presidente serbio, Aleksandar Vucic y Trump, y Kosovo y EEUU, por el primer ministro kosovar, Avdullah Hoti, y el mandatario estadounidense.
"Después de una trágica y violenta historia y años de negociaciones fallidas, mi Administración ha propuesto una nueva forma de tender puentes al enfocarnos en la creación de empleos y de crecimiento económico. Los dos países han logrado un gran avance", declaró el jefe de la Casa Blanca.
NORMALIZACIÓN ECONÓMICA
Hoti y Vucic se reunieron durante dos días en Washington bajo la mediación del enviado especial estadounidense Richard Grenell, para tratar sobre todo asuntos de cooperación económica que allanen el camino hacia la solución de otros problemas pendientes entre las dos partes.
En declaraciones a los medios de su país, Vucic afirmó que el encuentro en Washington ha traído "muy importantes y buenas cosas económicas".
"No hemos solucionado nuestros problemas (entre Belgrado y Pristina), hay todavía mucho trabajo ante nosotros" pero el acuerdo económico es "un trabajo brillante" del Trump y su Gobierno, dijo.
Eso sí, insistió en que al no haber firmado ningún documento que haya sido también rubricado por un representante kosovar, Serbia sigue sin reconocer la independencia que Kosovo proclamó de forma unilateral en 2008.
"Eso para nosotros es muy importante", subrayó.
"Hemos hecho un buen acuerdo para Serbia, se ha dado un enorme paso adelante", prosiguió Vucic al destacar como especialmente positivo el lazo con "la mayor potencia del mundo" y avanzar en el campo económico.
Con respecto al contenido concreto del pacto, reveló que, entre otros asuntos, se acordó impulsar proyectos de infraestructura con el apoyo de Estados Unidos.
También indicó que Kosovo se ha comprometido a entrar en el llamado "mini Shengen", un acuerdo regional de mercado común, libre comercio y libre circulación de personas.
Por su parte, Hoti explicó, en declaraciones a los medios kosovares, que ambos países aceptaron una moratoria de un año, en la que Kosovo no solicitará ingresar en organizaciones internacionales y Serbia desistirá de su campaña contra la soberanía kosovar.
Sea como sea, para Hoti hoy se ha dado "un gran paso" hacia "la finalización de un acuerdo definitivo para el reconocimiento" de su país por parte de Serbia.
Además, abre "grandes expectativas de que los proyectos acordados cambien la imagen económica" kosovar, declaró el mandatario a los medios de su nación.
MENSAJE POSITIVO
La noticia llegada desde Washington ha sido recibida como un mensaje positivo en Kosovo y Serbia.
El analista serbio Dusan Janjic declaró que el acuerdo "es importante para el desarrollo de toda la región de los Balcanes".
"Es una contribución importante a la creación a largo plazo de un ambiente político diferente en el que se pueden solucionar otros asuntos", señaló.
Serbia y Kosovo llevan a cabo un diálogo bajo auspicios de la Unión Europea (UE) para normalizar sus relaciones.
Ese proceso destinado a que ambas partes logren un acuerdo íntegro y jurídicamente vinculante ha tenido escasos avances desde su inicio en 2011. Tras un año y medio de estancamiento, se reanudó en julio pasado.
EMBAJADAS EN JERUSALÉN
Evidentemente, la administración de Trump aprovechó su mediación en el conflicto balcánico para lograr que ambos países se comprometieran a abrir embajadas en Jerusalén, en contraste con la postura de la UE, que mantiene en su momento criticó duramente la decisión de Washington de trasladar a esa ciudad, desde Tel Aviv, su legación diplomática.
Serbia abrirá este mes una oficina comercial en Jerusalén, como ya estaba previsto, y en julio próximo trasladará su embajada a esa ciudad.
En el caso de Kosovo, Israel procede ahora a reconocer su independencia, tal y como ya ha hecho EEUU y la mayoría de los miembros de la UE, aunque no Serbia, España, China o Rusia, entre otros.
El primer ministro, Benjamín Netanyahu, anunció esta noche que el país establecerá relaciones diplomáticas con Kosovo y agradeció a Vucic que hoy reconociera a Jerusalén como capital israelí y que se comprometiera a trasladar su embajada a la Ciudad Santa en 2021, lo que convertirá a Serbia en el primer país europeo en hacerlo.
"Me gustaría agradecer a mi amigo el presidente (de EEUU Donald) Trump por la contribución a este logro. Continuaremos con nuestros esfuerzos para mover más países europeos a Jerusalén", declaró en un comunicado.
Sobre Kosovo remarcó que será el primer país de mayoría musulmana en abrir una embajada en Jerusalén. EFE
El presidente de EEUU, Donald Trump, anunció hoy en Washington que Serbia y Kosovo acordaron, por un lado, normalizar sus relaciones económicas, y por otra parte, abrir sendas embajadas en Jerusalén, lo que supone el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Israel y Kosovo.
"Serbia y Kosovo se han comprometido a la normalización económica", dijo Trump.
El paso dado hoy no supone sin embargo que Serbia reconozca la soberanía de su antigua provincia (Kosovo), razón por la cual los acuerdos fueron firmados, en la Casa Blanca, de forma bilateral: entre Serbia y Estados Unidos por el presidente serbio, Aleksandar Vucic y Trump, y Kosovo y EEUU, por el primer ministro kosovar, Avdullah Hoti, y el mandatario estadounidense.
"Después de una trágica y violenta historia y años de negociaciones fallidas, mi Administración ha propuesto una nueva forma de tender puentes al enfocarnos en la creación de empleos y de crecimiento económico. Los dos países han logrado un gran avance", declaró el jefe de la Casa Blanca.
Pacífico Comunicaciones
Victor Villasate
Redacción BBC News Mundo
No es la "Guerra de las galaxias" -al menos por ahora- todos los operativos se realizan remotamente con cohetes y satélites, pero el presidente Donald Trump oficialmente lanzó el financiamiento de una fuerza del Pentágono que se concentrará en la guerra en el espacio: la Fuerza Espacial de Estados Unidos.
El nuevo servicio militar, el primero en crearse en más de 70 años, estará bajo el control de la Fuerza Aérea de EE.UU.
Trump describió el espacio como el "más nuevo dominio en el mundo para combatir la guerra", durante una ceremonia en una base militar cerca de Washington,
"En medio de las graves amenazas a nuestra seguridad nacional, la superioridad estadounidense en el espacio es absolutamente vital", señaló.
"Estamos liderando, pero no estamos liderando lo suficiente, pero pronto estaremos liderando por mucho", aseguró
Para qué quiere Trump una Fuerza espacial que "domine el espacio" El misterioso satélite ruso con un "comportamiento muy anormal" que preocupa al gobierno de Estados Unidos "La Fuerza Espacial nos ayudará a disuadir la agresión y controlar la posición de ventaja más alta", añadió.
Los fondos destinados para la nueva fuerza se confirmaron el viernes, cuando el presidente firmó el presupuesto militar anual de EE.UU. de US$738.000 millones.
El lanzamiento de la Fuerza Espacial estará financiado inicialmente por US$40.000 millones en su primer año.
¿Qué hará la Fuerza Espacial? La intención no es poner tropas en órbita, pero protegerá las instalaciones de EE.UU. en el espacio, como cientos de satélites que se usan para la comunicación y vigilancia.

La nueva Fuerza Espacial pretende proteger las instalaciones que EE.UU. tiene en órbita alrededor de la Tierra. Es una medida que sucede en medio de lo que los altos comandos de EE.UU. ven como los avances que China y Rusia están logrando en la última frontera militar.
Con anterioridad, el vicepresidente, Mike Pence, había dicho que esas dos naciones poseían láseres aéreos y misiles antisatélite que EE.UU. tenía que contrarrestar.
"El ambiente espacial ha cambiado fundamentalmente en la última generación", declaró Pence. "Lo que una vez fue pacífico e incontestado ahora está abarrotado y es antagónico".
Qué son las armas hipersónicas y la competencia entre China, Estados Unidos y Rusia para desarrollarlas primero La carrera entre China y Estados Unidos por los revolucionarios globos ultraligeros capaces de remplazar a los satélites La Fuerza Espacial se fundamentará sobre el trabajo del existente Comando Espacial de EE.UU. (SpaceCom), que fue creado en agosto para manejar las operaciones militares de EE.UU. en el espacio.
La secretaria de la Fuerza Aérea, Barbara Barrett, dijo que la Fuerza Espacial comprendería un personal militar y civil de unos 16.000.
Estará bajo el comando del general de la Fuerza Aérea Jay Raymond, que actualmente dirige Space.Com.
A comienzos de este mes, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, sugirió que la expansión de Estados Unidos en el espacio representaba una amenaza a los intereses rusos y requería una respuesta de Rusia.
"El liderazgo político-militar de EE.UU. abiertamente considera el espacio como un escenario militar y planea realizar operativos allí", advirtió Putin.

Pacífico Comunicaciones
Victor Villasante
image
El pastor Andrew Brunson, liberado tras pasar casi dos años preso en Turquía, llegó a Estados Unidos e inmediatamente se reunió con Donald Trump y diversos políticos.
Brunson, de 50 años, admitió que temía ser condenado a 35 años de prisión. "Este tiempo (en la cárcel) fue difícil para él, pero vimos que el Señor realmente intervino", dijo su esposa Norine, que lo acompañaba.
"De una prisión turca para la Casa Blanca en 24 horas, eso no está mal", bromeó Trump. "Usted realmente luchó por nuestra libertad, de manera inusual", agradeció Brunson. Al final de la conversación, el pastor oró por el presidente, el principal responsable de su liberación.
Desde que fue arrestado en octubre de 2016, Brunson estuvo en el centro del diálogo diplomático entre Washington y Ankara. El gobierno de Recep Erdogan lo acusaba de formar parte de una "red de terrorismo" que intentó dar un golpe de Estado. El líder evangélico, que pastoreó por más de 20 años una pequeña iglesia en la ciudad de Izmir, siempre negó cualquier implicación política.
El pastor estadounidense Tony Perkins, miembro de la Comisión Internacional sobre Libertad Religiosa, acompañó el juicio en el tribunal turco el viernes. Él cuenta que había una fuerte presión para que dejaran a Brunson salir del país. "Necesitábamos sacarlo de allí antes de que el presidente Erdogan o alguna autoridad cambiara de idea".
En una cuestión de horas, los dos fueron hasta el apartamento de Brunson, juntaron sus pertenencias y salieron rápidamente hacia el aeropuerto. Un avión militar los llevó a Alemania, donde pasó exámenes en el hospital militar norteamericano. En la madrugada, partió a Estados Unidos.
La liberación de Brunson era considerada una de las prioridades para los evangélicos que trabajan cerca de Trump, como el vicepresidente Mike Pence y Tony Perkins.
Por su parte, el presidente considera una victoria diplomática para su administración. A través de Twitter, dijo que no había hecho ningún acuerdo con Turquía.
En la reunión, rodeados por senadores y funcionarios del gobierno, el pastor aseguró que oraba por Trump y su familia con frecuencia. "Necesito una oración probablemente más que cualquier otro en esta sala", dijo Trump. El pastor se arrodilló e intercedió para Dios de esa "sabiduría sobrenatural" al gobernante, a través del Espíritu Santo, para tener un gobierno de justicia.

Leer más

Pacifico Comunicaciones

PÁCIFICO COMUNICACIONES con más de 54 años de ministerio radial, difunde espacios culturales, musicales de entrevistas y noticias. Su elaboración y contenido están a cargo de profesionales especializados que nos permiten asegurar una amplia sintonía en todo el Perú.

  +Tel: (511) 4333275 - 4333243