Septiembre 18, 2019
Ilustración Complejo Petroquímico en Asaluyeh Irán Foto: Tasnim News Agency Wikimedia CC BY 4.0

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al mayor grupo petrolero de Irán y a una red de 39 compañías subsidiarias nacionales y extranjeras, responsables, según Washington, del 50 % de las exportaciones de crudo iraní.
En un comunicado, el Tesoro estadounidense acusó al grupo empresarial, Persian Gulf Petrochemical Industries Company (PGPIC), de "apoyo financiero a las actividades de la Guardia Revolucionaria iraní", designada como terrorista por EE.UU. el pasado abril.
El conjunto de compañías sancionadas suman el 40 % de toda la producción de petróleo en Irán y acumula una presencia multimillonaria en el país derivada de otros negocios, como la construcción, aviación y defensa, indicó la nota del Gobierno estadounidense.
"Ponemos el foco sobre esta red con el objetivo de negar fondos a aquellos elementos clave del sector petroquímico de Irán que brindan apoyo a la Guardia Revolucionaria", dijo el secretario del Tesoro de EE.UU., Steven Mnuchin, en el comunicado.
De acuerdo con la Administración estadounidense, el conjunto de compañías sancionado tiene una presencia dominante en el mundo financiero y empresarial iraní, cuyos beneficios se destinan a "las proliferación de armas de destrucción masiva", entre otras "actividades nefastas" de la Guardia Revolucionaria.
Para el Tesoro, las prácticas financiadas por estas empresas incluyen el respaldo al terrorismo y una variedad de abusos contra los derechos humanos, tanto en Irán como en el extranjero.
En su alerta, Washington señaló que otras firmas internacionales, que no identificó, "mantienen lazos" y negocios con las petroleras sancionadas y advirtió de que castigará a aquellas que continúen colaborando con PGPIC y sus subsidiarias o agentes de venta.
Como consecuencia de las sanciones, cualquier activo de las empresas en EE.UU. queda bloqueado, incluidos los que estén en manos de ciudadanos estadounidenses.
Asimismo, se prohíbe a los estadounidenses efectuar transacciones con los sancionados.
Además, cualquier institución financiera extranjera que facilite una transacción financiera significativa a las entidades designadas o a personas vinculadas con las mismas podría quedar sujeta a represalias por parte de EE.UU.
En las últimas semanas las tensiones entre EE.UU. e Irán han aumentado significativamente, y Washington ha reforzado su despliegue militar en Oriente Medio como una "advertencia" para Teherán. EFE
Misil balístico iraní Shahab 3 en el Día de Jerusalén Foto: Tasnim News Agency Foto Wikimedia CC BY 4.0

El ex subdirector general de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), Olli Heinonen, manifestó que los israelíes en general no son conscientes de la gravedad de la amenaza nuclear iraní, durante una entrevista ofrecida a la Radio del Ejército (Galei Tzáhal).
“Los israelíes deberían estar preocupados y también los países del Golfo tienen motivos para estar intranquilos”, apuntó Heinonen. “¿Cómo podrán ustedes garantizar su seguridad si Irán adquiere capacidades nucleares?”.
En una entrevista, cuyo contenido será difundida en su totalidad el jueves por la mañana, el finlandés Heinonen expresó que a pesar de las afirmaciones de la OIEA, Irán puede desarrollar armas nucleares entre seis y ocho meses.
Heinonen criticó la manera de cómo la agencia internacional de la ONU, encargada de vigilar el cumplimiento del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP), está manejado la amenaza e ignora la carrera de Teherán para procurarse armas nucleares. El experto opinó que incluso la decisión de la Administración Trump de abandonar el Plan de Acción Conjunto y Completo (JCPOA, por sus siglas en inglés) o el “acuerdo nuclear iraní” sirve a los propósitos de Irán.
“Los ayatollahs pueden manejar las nuevas sanciones, y mientras tanto están fabricando nuevas centrifugadoras (para el enriquecimiento uranio)”, aseveró.
Fuerzas de Movilización Popular (milicias chiís) Foto: Tasnim News Agency Wikimedia CC BY 4.0
En un discurso pronunciado el 9 de mayo, el jeque Akram al-Kaabi, secretario general del movimiento Hezbollah Nujaba en Irak, pronunció una serie de amenazas contra Israel. Hezbollah Nujaba es una milicia chií apoyada por Irán. Está afiliada a las Fuerzas de Movilización Popular, o Hashd al-Shaabi, que es una aglomeración de grupos principalmente chiís, fundamentalmente militares pro-iraníes. El discurso de Kaabi es en sí solo de interés pasajero. Pero es un indicio de la creciente participación de los sirvientes iraquíes de Teherán en los preparativos de Irán para el conflicto con Israel, y no solo a nivel verbal.
En su discurso, Kaabi acusó a Israel de apoyar a las organizaciones "takfiri": el término preferido de las milicias chiís e Irán para los grupos sunitas como el Estado Islámico. Los grupos "takfiri", dijo Kaabi, libran una "guerra de apoderados" (guerra proxy) en nombre de la "entidad sionista", para que pueda "disfrutar de la paz, mientras que sus representantes están matando a los musulmanes". El líder de la milicia chií prometió que después de que los grupos "takfiri” sean derrotados, el objetivo de su organización será "terminar por completo con la existencia [de la entidad sionista] y restaurar la tierra a sus legítimos dueños".
Esta no es la primera vez que Kaabi se expresa de esta manera. El 13 de febrero de 2018, el líder de Nujaba visitó Beirut y prometió que su movimiento "apoyará al eje de la resistencia" en un conflicto futuro con Israel. El 8 de marzo de 2017, Kaabi anunció la formación de la "Brigada de Liberación del Golán", con la intención de participar en una guerra futura contra Israel en el Golán.
Desde un punto de vista, las palabras de Kaabi pueden parecer un tanto pretenciosas, ya que vienen del líder de una fuerza de alrededor de 9,000 milicianos ligeramente armados. De hecho, es poco probable que sus amenazas provoquen noches de insomnio a los comandantes de la 210° División Bashan de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en los Altos del Golán.
Sin embargo, los últimos comentarios del líder de Nujaba reflejan una realidad más profunda, concretamente, que el área de tierra que abarca Irak, Siria y el Líbano constituye hoy una arena única, desde un punto de vista operativo iraní. Los supervisores de Kaabi, en la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, en inglés), tienen libertad de acción en cada una de estas áreas y operan una estrategia coordinada en su totalidad. Esta estrategia implica la coordinación y el uso centralizado de los muchos elementos políticos y militares que los iraníes han establecido en este espacio y que patrocinan.
Esta es una situación nueva para Israel. Abordar el tema requiere ampliar el enfoque y prestar más atención a los actores y las áreas geográficas que antes solo tenían un interés periférico. Las conversaciones con oficiales israelíes sugieren que se está produciendo esta ampliación de la lente de observación.
A este respecto, un artículo publicado por el Washington Institute for Near East Policy merece una especial atención. El artículo, escrito por el general de brigada (de la reserva) israelí Assaf Orion y el veterano analista de Irak, Michael Knights, se centra en las indicaciones de que Irán está utilizando a sus clientes de la milicia iraquí para desplegar misiles balísticos de corto alcance (SRBM, en inglés) en los desiertos del oeste de Irak, con la intención de que puedan ser lanzados contra Israel en el momento que Irán lo decida. Estas indicaciones son de particular relevancia dado el alto nivel actual de tensión en el Golfo Pérsico.
El artículo de Knights y Orión no es la primera ventilación pública de la actividad iraní a este respecto. Un informe de Reuters del 31 de agosto de 2018 fue el primero en destacar las preocupaciones de las agencias de inteligencia estadounidenses e israelíes. El artículo detallaba la transferencia de misiles y lanzadores Zelzal, Fateh 110 y Zolfaqar de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní hacia el oeste de Irak. El Zolfaqar tiene un alcance de 750 km., lo que coloca a Tel Aviv dentro de su radio, si es desplegada en esta área. La distancia desde Al Qaim en la frontera entre Irak y Siria y Tel Aviv es de 632 km.
Teherán también ha establecido instalaciones para la producción de misiles en el oeste de Irak y está empleando a ciudadanos iraquíes para llevar a cabo este trabajo. El artículo de Reuters nombró las áreas donde se lleva a cabo la producción como "al Zafaraniya, al este de Bagdad, y Jurf al Sakhar, al norte de Karbala".
Knights y Orion se enfocan en esta historia en desarrollo, ofreciendo nuevos detalles sustanciales. Específicamente, el artículo nombra a tres milicias entre los receptores de los "cohetes de artillería de largo alcance" iraníes: el mencionado Hezbollah al-Nujaba, Ktaeb Hezbollah y la Organización Badr.
El artículo destaca que 'estos proxies (apoderados) chiís han desarrollado supuestamente el uso exclusivo de bases seguras en las provincias de Diyala (por ejemplo, el campamento militar Ashraf), Salah al-Din (campamento militar Speicher), Bagdad (Jurf al-Sakhar), Karbala (Razzaza), y Wasit (Suwayrah)".
Los autores también señalan que en los círculos de inteligencia “iraquíes, estadounidenses e israelíes”, se acepta ampliamente que las “milicias han desarrollado una línea de comunicación y control hacia Irán a través de Diyala, lo que les permite importar misiles y equipos sin la aprobación ni el conocimiento del Gobierno”.
La capacidad de Irán para operar una línea de control de facto contigua a través de Irak, y desde allí a Siria, el Líbano y las fronteras con los Altos del Golán no está, por lo tanto, bajo seria duda. Parece que Teherán ha comenzado a estacionar misiles balísticos de corto alcance (SRBM) a lo largo de esta ruta, apuntando a Israel y manejado por las franquicias de milicias dirigidas por la Fuerza Quds, un arreglo destinado a suministrar a Irán la posibilidad de negación en caso de ser usados.
Los recientes episodios en el Puerto de Fujairah en los Emiratos Árabes Unidos y el oleoducto Aramco Este-Oeste en Arabia Saudita sugieren que Irán pretende seguir una estrategia precisamente de denegación y uso de proxies (apoderados) en sus intentos de responder los esfuerzos a Estados Unidos para contener y revertir los avances iraníes de los últimos años. Israel no está afuera de este círculo. Como dijo un funcionario iraní anónimo citado por Reuters: "Si Estados Unidos nos ataca, nuestros amigos atacarán los intereses de Estados Unidos y sus aliados en la región".
Se puede suponer que las agencias israelíes relevantes toman nota cuidadosa de las amenazas de este tipo, junto con los pronunciamientos más coloridos de figuras como Kaabi. Estas no son meros parloteos. En los remotos desiertos del oeste de Irak, los sirvientes de Irán están ocupados trabajando para preparar un nuevo frente contra Israel.
El autor es el director del Middle East Center for Reporting and Analysis y es investigador en el Jerusalem Institute for Strategy and Security y del Middle East Forum.
Fuente: Jpost.com
Hassan Rouhani, Vladimir Putin y Recep Erdogan Foto: Kremlin.ru CC BY 4.0
Tres días después de que el primer ministro, Benjamín Netanyahu, prometiera que una nueva comunidad que se establecerá en las Alturas del Golán llevará el nombre del presidente estadounidense, Donald Trump; Rusia, Irán y Turquía, condenaron el reconocimiento norteamericano de la soberanía de Israel sobre la estratégica meseta.
En una declaración conjunta, los tres países proclamaron que están comprometidos con la soberanía, independencia y unidad de Siria en correspondencia con los principios de las Naciones Unidas.
Delegados de los tres países emitieron la declaración durante una cumbre en Astana, capital de Kazajstán, dedicada a procurar el regreso de la estabilidad a Siria tras la guerra civil, que comenzó en 2011. El reconocimiento de la Administración de EE.UU. de la soberanía israelí sobre el Golán “constituye una grave violación de la ley internacional, particularmente de la Resolución 497 del Consejo de Seguridad de la ONU, y una amenaza para la paz y la seguridad del Oriente Medio”, expresaron los tres países.
En el mes de marzo los estados árabes manifestaron en el marco de la cumbre de la Liga Árabe en Túnez que apoyan el derecho de Siria de regresar a sus manos el Golán. “La decisión de Trump con respecto al Golán no cambia la situación legal de los territorios que están definidos como territorios ocupados en correspondencia con la ley internacional”, apuntó el secretario de la Liga Árabe, Ahmed Aboul Gheit.
Fuente: Aurora Digital
Naves del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica realizan maniobras en el Estrecho de Ormuz Foto: sayyed shahab o din vajedi akkasemosalman.ir Wikimedia CC BY 4.0

Las autoridades iraníes aseguraron hoy que sus exportaciones petroleras no se reducirán a cero, pese al endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, y amenazaron de nuevo con bloquear el estratégico estrecho de Ormuz.
Así reaccionó Teherán al anuncio de la Casa Blanca de que no renovará las exenciones para la compra de petróleo iraní que había otorgado a ocho países, entre ellos algunos de los mayores clientes de crudo iraní (China, Turquía e India), y que culminan el próximo 2 de mayo.
"Las exportaciones de petróleo de Irán no se reducirán a cero bajo ninguna circunstancia a menos que las autoridades iraníes decidan detenerlas", aseguró un responsable del Ministerio de Petróleo iraní, bajo condición de anonimato.
El funcionario, citado por la agencia semioficial Tasnim, explicó que las autoridades iraníes han analizado "todos los escenarios y condiciones posibles" y han tomado "las medidas necesarias" para proseguir con las exportaciones.
"El mercado petrolero internacional necesita el crudo iraní y la República Islámica tiene muchas opciones para vender su petróleo", subrayó la fuente, que recordó que Irán tiene además experiencia en sortear las sanciones de EEUU.
En cuanto a los temores a una subida del precio del crudo con el fin de estas exenciones, el Gobierno estadounidense aseguró que coordinará el "suministro global" con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
El secretario de Estado, Mike Pompeo, recalcó que con esta decisión están "acelerando la campaña de presión de un modo calibrado", permitiendo mantener "bien abastecidos a los mercados globales de petróleo".
EEUU impuso nuevas sanciones a Irán en agosto y noviembre del año pasado, que afectan entre otros al sector energético y bancario, tras retirarse unilateralmente del acuerdo nuclear firmado en 2015 entre Teherán y seis grandes potencias.
Ante los intentos de Washington de frenar sus exportaciones, Teherán ya ha advertido en varias ocasiones con interrumpir los embarques de petróleo de los países del Golfo en el estrecho de Ormuz, un paso angosto entre Irán y Omán por el que circula aproximadamente el 20 % del crudo del mundo.
En esta línea, el comandante de la Fuerza Naval del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución, Ali Reza Tangsirí, amenazó hoy de nuevo con la opción de bloquearlo.
"De acuerdo a las normas internacionales, el estrecho de Ormuz es un cruce marítimo, por lo que en caso de que se nos restrinja cruzarlo vamos a cerrarlo", aseveró Tangsirí.
Los ingresos procedentes de las exportaciones petroleras son vitales para la economía de Irán, que sufre desde hace un año una fuerte crisis marcada por la inflación y la devaluación de la moneda nacional.
Las exportaciones petroleras de Irán cayeron a cerca de unos 800.000 barriles diarios antes de la entrada en vigor de las sanciones en noviembre pasado, de los 2,5 millones que venía vendiendo, aunque esta cifra mejoró debido a las exenciones que ahora llegan a su fin.EFE

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